Adultos

La etapa adulta comprende entre los 25 años aproximadamente hasta la vejez.
En cualquier edad de esta franja una persona puede acudir a terapia.

Hasta aproximadamente los 60 años se trabaja como un proceso terapéutico, es decir la persona va afrontando situaciones y transformando aquellas que le resultan dolorosas.

A partir de los 60 años el trabajo terapéutico va más encaminado al acompañamiento, es decir el terapeuta acompaña a la persona en sus dificultades, pero ya no está tan enfocado a la transformación. Se trata de que la persona vaya aceptando y llevando mejor las situaciones que va viviendo.

Un adulto puede acudir a terapia por:

-Ansiedad o angustia.

-Estrés laboral.

-Largos periodos de depresión.

-Baja autoestima.

-Pérdida de interés o de proyecto vital.

-Dificultades familiares (padres, hijos o pareja).

-Dificultades sexuales.

-Miedos o fobias.

-Procesos de duelo

-Desarrollo y crecimiento personal.